jueves, noviembre 17, 2005

PARA FIESTAS Y POSADAS, LOS MEXICANOS Y SUS...


¡No hay dudas ya! El mexicano ante las tempestades se une, vive en la lucha conjunta de unos cuantos para salvar siempre a los desfavorecidos de la sociedad. En ese renglón el siempre bonachón patriota puede sentirse bien logrado en aplicar su 8 en la clase de Ética, ¡pero ojo! la vida a veces va más allá. No me pondré en el plan del escéptico que no reconoce la lucha y el trabajo de la Federación Mexicana de Fútbol, está que organizara uno de los mejores eventos sin duda del 2005 en cartel, en nombres, en reconocimientos, en recuerdos con sabor a nostalgia, con sabor a eliminaciones en penales o en los últimos minutos. Un evento para todos los géneros: las chicas por un lado alardean su enorme progreso; después la chamacada se afilia con los afortunados que ya se sienten en tierras teutonas; y al final, las canas, las barrigas del matrimonio con la sociedad no futbolera activa, se hicieron presentes en la magia de las tardes de alegría de esos dos grandes equipos, como fue la de Mejía Barón enfrentando a los de Lapuente.
Pero de nuevo ¡ojo!, es increíble que se siga vendiendo todo con espejitos, todo sin conocimiento, sin una preparación digna para tal evento, tan mal mediatizado, mal logrado y peor aún, en el momento en que los grandes equipos internacionales, esos a los que queremos copiar sus modelos para empezarnos a sentir ganadores, hacen todo lo contrario. ¿Por qué en México seguimos a veces haciendo las cosas al revés? Ellos sabían que era fecha FIFA, los de Rebelde no; los federativos sabían que USA iba a jugar contra Escocia, y en Europa; que Francia le hacía honores a la escuadra alemana, que la naranja mecánica se retumba al caer con el candado italiano; los argentinos son sorprendidos de nuevo por su peor verdugo, Owen, en donde los ingleses que quieren festejar algo enserio otra vez, se preparan con excelentes planes de trabajo. Y los mexicanos, con el corazón en la mano por una tierra que están sufriendo una de las peores tragedias de su historia, juegan entre ellos, en una fiesta de verde y blanco que no llenó ni el 50% de las expectativas económicas, que no llenó el coloso emblemático de nuestras pachangas, el Azteca, y que de empezar las malas rachas y seguir la mala planificación no llenará las esperanzas en la cuestión deportiva de esta selección. Bulgaria no basta, los concacafkianos tampoco, se necesitan abrir fronteras, se necesita crecer en todos los sentidos, pero sobre todo se necesita planificar los objetivos, para que al rato nadie termine diciendo, que mala estuvo tu fiestecita.

ENRIQUE BEAS PANTOJA
LA BARRA90.9 SÁBADOS 10AMcualquier comentario a vonbeas@gmail.com